![]() |
| "Trypanosoma equiperdum", fue escrito para la Fundación La Manreana, de Cataluña, España. |
RELATO INCLASIFICABLE
Trypanosoma equiperdum
García,
el veterinario, fue llamado de urgencia por José Antonio, el dueño de un haras de
20 hectáreas en Mamacona, una estancia verde al sur de la capital de Perú y que
en tiempos antiguos fue santuario pre inca. Le informó por teléfono que su caballito
capón amaneció relinchando y con varias manchas plateadas en los flancos. Luis García
que era amigo íntimo de José desde el colegio Marista en donde estudiaron y
juerguearon, sin embargo, no compartía sus exagerados consentimientos con ese caballito
castrado y prefería al alazán del box 2 de aquel potrero que albergaba una
población de 30 equinos. La envidia y tirria del médico por acudir al llamado
de su amigo nació por los reiterados triunfos en las ferias en Lima, Salta, Jujuy, Tucumán y La Rioja en Argentina que obtenía
ese Caballito Peruano de Paso cuyos
ancestros corceles son de raza andaluza y que aún hoy acompañan a la nobleza y a
la gente ricachona de España.
Una
vez en el fundo equino de trazos barrocos, José Antonio lo condujo hasta la
cuadra y cuando García vio al “caballito” no dejó de admirar como otras veces la
macicez, fortaleza y elegancia de su cuerpo corto pero potente y su cabeza de
perfil subconvexo que se complementaba cabalmente con el cuello largo
sobresaliendo del resto de solípedos sementales. Al examinar ambos flancos no
le quedó duda que era una infección peligrosa, siguió revisando el pecho ancho,
la grupa redondeada y poderosa, las extremidades limpias y los cascos pequeños,
al final dio unas caricias hipócritas al capón de soberbio porte alto que
sacudió alegre sus crines en la puertezuela del box 3 en donde lo tenían.
En
los días siguientes analizaron muestras de sangre, heces, semen, ecografías y
biopsias del potro, protocolo veterinario que fue la antesala de lo que en
potencia sería su ya no participación en las próximas ferias equinas 2018 allí
en mamakuna y en otras ciudades, percance este que probablemente impediría mostrar
a los adinerados aficionados su paso de caballo berebere con tendencia a la
ambladura, es decir, el aplaudido caminar sobre laterales.
------
En
la oficina de José Antonio Patrón, el doctor García con el resultado de los análisis
veterinarios efectuados, le informó que la patología que sufría “el caballito” estaba
en su fase final, le recordó al empresario que la durina equina que sufría se le detectó desde nacido, que en aquel entonces
pudo sacrificársele por ser un foco muy infeccioso para el resto del haras pero
que se decidió ingresarlo a las artes del caballo de paso. Según ese informe
médico el contagio del parásito trypanosoma equiperdum fue de yegua a
cría y se produjo durante el complicado alumbramiento vaginal cesáreo.
Dada
la fama de su “caballito de raza propia de Perú”, el
empresario José Antonio debía hacerlo participar en la feria de Mamakuna
en donde había invertido 30 mil dólares en su organización, además tenía
contratos firmados con las ferias de Sevilla, Cuenca,
Quito, Guayaquil y provincias del Perú, como Trujillo y Piura. Además, debía de
llevarlo vivo a La Asociación Nacional de Criadores y Propietarios de Caballo
Peruano de Paso, para inactivar su registro genealógico del banco de germoplasma,
compromisos estos que lo jaquearon por lo que propuso a su amigo médico ver
la manera de prolongar la vida de su
querido y laureado “caballito”.
De tanto pensar una solución a lo propuesto por José Antonio,
García se acordó que su caballo criollo alazán estaba muy joven y sano aún y
que los exámenes practicados en él hacía unos tres meses corroboraron que era
más resistente a las infecciones que el engreído nieto de árabes, por lo que
propuso una transfusión sanguínea entre ambos equinos de tan distantes estirpes
pero muy cercanos vecinos en el haras de mamakuna.
Y con inmensa suerte fue que ocurrieron los hechos tal como
se planificaron.
Antes
del fin previsto para el caballito, José Antonio programó una serie de eventos culturales
en su fundo después de regresar de la ferias en Ecuador. Así, hubo desfiles de
paseo en donde se comprobó que el chalán o jinete y el enfrenador contribuyeron
considerablemente a la formación del caballo peruano de paso. En los seminarios
de historia realizados se afirmó que los criadores lograron definir su raza,
precisar el fenotipo y las líneas de sangre sin acudir a mestizajes superfluos.
Se informó a los asistentes a los fórums que en épocas pasadas existía un
domador de experiencia llamado entablador que entregaba al dueño el caballo completamente
asentado en su mejor desplazamiento. También se mencionó que antiguamente se
llamaba chalan a aquel que daba las primeras sillas y era un jinete; hoy, chalán
es aquél que conduce con garbo y con los mejores atuendos del caballo peruano. Igualmente,
se habilitaron espacios dentro del fundo para la venta de artesanías referidas
a monturas de cajón, jatos tejidos, espuelas, pellones sampedranos y demás
aperos necesarios. Acudieron a las charlas de arte expertos enfrenadores quienes
sostuvieron que esta raza caballar es de andadura de cuatro tiempos en las que
las patas delanteras se arquean lateralmente como los brazos de un andador y que
las patas traseras ejecutan una zancada larga y recta; también se afirmó que el
tiempo de instauración de la enfrenadura depende de la habilidad y docilidad de
los caballos, indicándose además, que la acción del freno sobre el animal se debe
realizar en tres puntos a la vez: nariz, asientos de la boca y barboquejo. Se
dijo en otro coloquio dentro del fundo, que es preferible criar un caballo de pelaje
de color simple que un caballo de pelaje de color compuesto. A su turno el veterinario
García explicó que el sistema semi intensivo de crianza es el más recomendado
porque otorga cierto grado de libertad y hasta podría permitirse el pastoreo y
que el animal debería contar con espacios para dormir, comer, beber, realizar
ejercicios y entrenar. Aconsejó tener un haras bien diseñado con mucha luz
natural, buena orientación; ser práctico y funcional y lógico en su distribución
y que la limpieza sea milimétrica debido a que los ambientes cerrados durante
el invierno pueden facilitar la formación de fuentes patógenas, así como la
proliferación de moscas o roedores. Al final de su interesante
exposición se ocupó de las temibles enfermedades que están asolando a la población
equina como la adenitis, la durina y muermo y que se debe solicitar de manera
regular el servicio de veterinarios porque existen enfermedades zoonóticas que pueden transmitirse entre animales y criadores
generados por virus, bacterias, parásitos y hongos
En
la última conferencia de la feria José Antonio Patrón agradeció a los
asistentes e informó que se ausentaría de Perú por un tiempo anunciando
complacido el éxito del evento equino y que en agradecimiento de parte de la
asociación obsequiaría a los asistentes un glosario del Caballo Peruano de Paso
de más de 1000 acepciones técnicas. Antes de dar por terminada la feria de
cinco días contestó una rueda de preguntas relativas al negocio de haras
equinas y dijo entre otras cosas que el promedio de mantenimiento por caballo de
paso en Perú era de 200 dólares mensuales y su valor de venta alrededor de “200
mil verdes”.
------
Todos los junios la fina garúa se luce caprichosa ante los
limeños al venir y mojarlos unos días, e irse y dejar al sol alumbrarlos otros
días, aun así ellos recuerdan la famosa historia del veterinario García que se
sintió satisfecho al concluir el sacrificio mortuorio de ese “caballito”
amable, brioso y de carácter suave por ser capón, y ser parte de una lección de
vida en el que un simple alazán de mirada nerviosa donó su sangre para
prolongar la existencia de su ilustre compañero de cuadra, - al vez que salvó
el pellejo a su dueño permitiendo que cumpla sus compromisos pactados-, fue un
homenaje de un criollo alazán al mejor “caballito” de silla del mundo: El
Caballo Peruano de Paso.▪

Comentarios
Publicar un comentario